Hay Una Esperanza

Protección Sobrenatural

Mayo 25, 2017


El día de hoy, una persona a quien aprecio mucho, me comentaba acerca de un incidente que tuvo su hijo en estos días. Ella me comentaba que a eso de las once de la mañana, mientras el muchacho, un joven universitario, manejaba hacia su casa, a la altura del Palenque, San Pedro Sula, se le atravesó un perro; él quiso esquivarlo, pero a la vez frenó el auto, por lo que el carro giró como trompo, quedando en dirección al lado opuesto de su destino; pero lo más tremendo es que en ese momento se avecinaban otros dos carros, pero por la gracia de Dios el muchacho no sufrió ningún golpe, el carro solamente tuvo un pequeño rayoncito.

Esta mujer no paraba de agradecerle a Dios por Su cobertura y cuidado en favor de su hijo. A su vez, ella le comentaba al muchacho acerca de casos que han sido publicados recientemente, donde chicas hermosas han quedado desfiguradas por un accidente de carro, debido tal vez a que ellas iban respondiendo un mensaje en su teléfono celular. Por supuesto, este no fue el caso de este joven.

La pregunta general es: ¿Por qué a unos les va muy mal y a otros no? ¿Cuál es la diferencia? La verdad es que no es fácil responder esta pregunta, pero de algo si estoy muy segura y es que cuando las madres oran por sus hijos constantemente, estos son librados aún de la misma muerte. Las madres en el Señor, tienen un corazón sensible para alcanzar el corazón de Dios.

Cuán importante es bendecir a los hijos cada día, antes de que ellos salgan hacia su centro de estudios o de trabajo o a realizar labores cotidianas. La mano de un padre colocada sobre la cabeza de su hijo, trae consigo cobertura y bendición. La oración de una madre, coloca ropaje de protección sobre sus hijos. Si ambos, padre y madre actúan en acuerdo, y además alineados con la Palabra y las promesas de Dios, seguramente ese hijo o esa hija vivirá en bendición.

Quizás nosotros mismos, hemos caminado, hemos andado por diferentes lugares y aún a veces hemos hecho cosas arriesgadas; pero estamos en pie, sin darnos cuenta que hubo alguien, nuestro Dios todopoderoso, que nos guardó y nos protegió, movido quizás por la acción amorosa de papá o de mamá; o sencillamente porque somos demasiado especiales para Dios y Él tiene cuidado de nosotros.

Para cada ser humano en la tierra existe la certeza de que estamos guardados en el hueco de la mano de Dios. Debemos saber que aunque andemos por las aguas no nos ahogaremos y si andamos en el fuego no nos quemaremos, porque el Señor es nuestro Guardador.

Nosotros entendemos que es la misericordia de Dios que nos guarda, de igual manera quisiéramos que todos lo reconocieran; pero no siempre ocurre así, algunos piensan que fue la buena suerte que los libró, otros piensan que fue su agilidad o su experiencia; pero nosotros sabemos que fue por la mano de Dios.

Los jóvenes hoy día viven expuestos a muchas situaciones difíciles o peligrosas; algunos tienen un padre o una madre que oran por ellos constantemente, pero habrá otros que apenas si conocen a su padre o que quizás casi no ven a su madre. A esos jóvenes quiero decirles hoy que para ellos también hay protección, porque el Dios del cual les hablo, es un Dios personal, con el que pueden entablar relación directa, no a través de sus padres. Nuestro Dios es un Padre Bueno y amoroso que cuida de todos los Suyos.

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