Comienza un nuevo mes de este año que casi se despide ya; esta es una estación de cambio, por lo cual los antiguos celtas conmemoraban la decadencia, la muerte, con la llegada del invierno; de donde procede la famosa celebración de Halloween.
Me quedé gratamente impresionada al leer que el gobierno municipal nuestro, acató las instrucciones de no celebrar dichas fiestas de origen pagano, ajenas a nuestra cultura, pero que además, atraen más tiniebla sobre nuestra bendita nación de Honduras.
Que gozo nos da saber que el gobierno de nuestros municipios, ciudades y la nación completa, están siendo sensibles al deseo de Dios para proteger a nuestros habitantes.
Aunque durante estos días muchas personas visiten los cementerios para conmemorar a los muertos y otros hagan fiestas en honor a ellos; nosotros seguimos declarando la vida y creyendo que la presencia de Dios será muy fuerte en los aires y los cielos de nuestro territorio en este tiempo.
Mi querido lector, quiero informarte que son muchos los líderes espirituales que han sido inquietados por el Espíritu Santo para adorar a Dios como nunca en estas fechas; muchos van a tener vigilias para celebrar la vida del Resucitado, nuestro Señor Jesucristo.
Hace veinticinco años, yo recibí revelación y convicción de parte del Espíritu Santo de Dios, acerca de este tema, comencé a publicarlo, a darlo a conocer donde era posible: muchos se levantaron en contra, pero hubo muchos otros que recibieron luz, aunque les tomara un tiempo responder. En resumen no importa, hoy día podemos ver el fruto; podemos decir con certeza que ha valido la pena abrir camino.
Es posible mi querido lector que haya otros temas en los cuales Dios quiera que meditemos, tradiciones y costumbres que hemos adoptado y celebramos sin fundamento. Es posible que el Señor te ponga como pionero a abrir camino para tus generaciones futuras, para que ellos puedan disfrutar de la bendición que tú hoy estés dispuesto a establecer para ellos. Siempre hay un precio que pagar, pero no te preocupes, también siempre Hay Una Esperanza.