Palabra con autoridad apostólica y revelación profética.
por Emma de Sosa
Dic 19
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ES19122010 La Profecía Condicionada y La NO Condicionada
Dra. Emma de Sosa
La palabra profética incondicional es la palabra más certera. Hay una palabra
profética que salió del corazón de Dios y está escrita en la biblia. Son profecías
que hagamos lo que hagamos o dejemos de hacer siempre se van a cumplir. Hay
cosas que Dios decreto ya para la humanidad estas son palabras proféticas que
se convirtieron en un decreto. Es aquella que depende totalmente de Dios y no
del hombre.
No importa lo que hagamos o dejemos de hacer, irremisiblemente se va a
cumplir. Ejemplo de ella son:
La palabra profética condicional es aquella promesa o declaración de parte de
Dios que puede ser alterada, disminuida o cancelada. La actitud de quien recibe
la profecía (su fe, obediencia), determina el cumplimiento de la misma. Las
profecías personales siempre son condicionales. No existen palabras proféticas
personales incondicionales todas son condicionadas a nuestra respuesta,
obediencia y actitud. Dios tiene que cumplir un plan si el que escogió o llamo no
actuó de acuerdo a las expectativas de Dios él puede poner o levantar a alguien
más. Dios nos muestra algo que quiere hacer, pero siempre es condicionado a la
actitud de esta persona y a veces a los que la rodean para que la profecía se
pueda cumplir.
Cuando nos dan una profecía personal queremos que se cumpla al día siguiente
pero no tomamos en cuenta las cosas que hay que hacer para que se cumplan.
Alguien que vino al Señor con muchas deudas y está en una condición de
pobreza por causa de la mala administración de las finanzas y viene alguien que
le dice el Señor me muestra que te quiere prosperar y te va a dar una empresa.
La persona está viendo en el Espíritu todo lo que Dios quiere hacer, pero
también es bueno decirle y todo esto lo hará si tu sales de tus deudas actuales o
te reconcilias con quien estas peleado. No podemos solamente decir lo que Dios
quiere hacer dejando en el aire el proceso para llegar adonde Dios va a hacer.
Siempre hay un proceso de parte de Dios. A veces excluimos esta parte tan
importante porque estamos deslumbrados por toda la gloria o prosperidad que
estamos viendo, pero nos olvidamos de hablarles de todo el proceso para llegar
ahí.
Moisés recibió profecías personales de parte de Dios acerca de su papel como
líder del pueblo de Israel, sacarlos de Egipto e introducirlos en la tierra de
Canaán. Sin embargo, cuando Moisés hace el viaje de regreso a Egipto para
iniciar su misión, vemos que Dios quiere matarlo.
Éxodo 4:24-26
Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y
quiso matarlo. 25 Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio
de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de
sangre. 26 Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a causa de la
circuncisión.
Si Dios le había llamado, le había equipado y él estaba obedeciendo ¿Por qué
quería matarlo? Por desobediencia en un punto particular; Moisés falló en
circuncidar a su hijo, de acuerdo al pacto de Dios con Abraham.
Génesis 17:12-14
Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras
generaciones; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier
extranjero, que no fuere de tu linaje. 13Debe ser circuncidado el nacido en tu
casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi pacto en vuestra carne por pacto
perpetuo. 14Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de
su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.
Dios no le hizo mención a Moisés de su pecado, pero iba a actuar respecto a
ello. Nunca debemos pensar que el silencio de Dios significa aprobación.
Aunque el ministerio de alguien se desarrolle con éxito, a pesar de estar en
pecado; esto no significa que Dios lo aprueba. Necesitamos que nuestro corazón
este limpio delante del Señor para cumplir todo aquello que él pueda
verdaderamente bendecir nuestras vidas, ministerios y generaciones atreves
nuestro.
Hay profecías dadas por Dios, que no se cumplen en la persona o nación a quien
fueron dadas, pero se cumplen: Por ej. Dios le dijo a Eva en el Huerto que la
simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la serpiente; sin embargo, esto se
cumplió en María, no en Eva. Fue la simiente Cristo quien cumplió esta palabra.
Hay palabras que no se cumplirán en nosotros, pero si en la siguiente
generación. La conquista de Canaán fue por Josué y no Moisés. Es necesario
que nosotros creamos y activemos la palabra y sepamos que se va a cumplir
porque es condicionada.
Cuando una nación se arrepiente, se puede posponer el cumplimiento de una
profecía, pero no se puede cancelar, por ej. Nínive, no fue destruida cuando
Jonás anunció el deseo de Dios de destruirla en 40 días, debido al
arrepentimiento; pero posteriormente Nínive volvió a su maldad y Dios reactivó
Su profecía a través del profeta Nahúm, destrucción que ocurrió 100 años más
tarde. Hay cosas que con el corazón de intercesor podemos detener.
2 Reyes 13:14-19
Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey
de Israel, y llorando delante de él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y
su gente de a caballo! 15Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomó él
entonces un arco y unas saetas. 16Luego dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano
sobre el arco. Y puso él su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos
sobre las manos del rey, 17y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él
la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y
saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta
consumirlos. 18Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel
las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo.
19Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes,
hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces
derrotarás a Siria.
Hay cosas que quedan a medias porque nosotros no actuamos o respondimos
en el mismo espíritu que la palabra fue dada. Hay momentos que Dios da una
instrucción porque él quiere ejecutar algo atreves de la unción profética.
Siempre que Dios entrego una palabra profética El siempre evalúa cual es
nuestra actitud o respuesta. La manera de evaluar esto según vemos en la biblia
es por cuanto hiciste o no hiciste.
1 Samuel 13:13-14
Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el
mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová
hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. 14Mas ahora tu reino no
será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual
Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no
has guardado lo que Jehová te mandó.
Que terrible cuando Dios nos da una instrucción y nosotros decimos ¨Pero¨ ese,
pero puede ser nuestra destrucción. Más nos vale obedecer a Dios al pie de la
letra como él dice. Esto nos muestra que la palabra que Dios le había dado a
Saúl era condicionada a su obediencia. Que terrible que nos digan que no se va
a cumplir la palabra de Dios por cuanto no hicimos lo que Dios dijo que
hiciéramos. Es bueno que podamos meditar y escuchar nuevamente las
palabras que nos han sido dadas así podemos escuchar atentamente todo. Así
podemos escuchar si hay una condición que Dios dio para que se cumplieran y
revisar si estamos haciendo lo que Dios dijo para que no nos pase como Saúl.
Un ejemplo de Profecía Condicional Progresiva es Abram. Eso significa que Dios
le iba revelando de poco en poco. Dios le iba dando una cosa y se lo iba
renovando. En la medida que él iba madurando el Señor le va poniendo más
requisitos.
Dios cumple su promesa en Abraham por cuanto el cumplió lo que Dios le dijo
que anduviera delante de Él y fuera perfecto. Su apego con Lot fue algo que le
costó mucho soltar. Muchas veces los familiares pueden impedirnos de cumplir
la voluntad de Dios. Con esto no estamos hablando de rechazar a nuestros
familiares tenemos que amarlos, orar por ellos y anhelar la salvación de ellos.
Pero si ellos están en error y yo tengo una palabra de Dios, aunque ellos no
entiendan yo debo de hacer lo que Dios dice que yo debo hacer. Sin faltarles el
respeto o dejar de amarles y honrarles sin embargo yo no puedo someterme a
algo que tiene otro trasfondo. En el caso de Abraham su familia adoraba a la
diosa luna ellos eran paganos por eso Dios le dijo que debía salir de su tierra y
parentela. Si se hubiera quedado nunca hubiera tenido la fe que tuvo para creer
que Dios lo podía bendecir y nacer generaciones de él. De hecho, el padre lo
influencio porque se quedaron ahí en Harán hasta que el padre muere el sale y
comienza a cumplir la voluntad de Dios. Él llega a ser perfecto delante de Dios
en el sentido que cuando Dios le pidió algo amo más a Dios que aquello que le
pidieron. Cuando Dios te pide algo mira que no ames nada sino a Dios.
Dios transformó Su Profecía personal condicional para Abram en un Juramento
Incondicional:
Génesis 22:16-18
y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no
me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu
descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del
mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 18En tu simiente
serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.
Abraham sabía que él tenía que desprenderse de su corazón a su hijo Isaac. Dios
se quería glorificar y probar el corazón de Abraham. Quizás Dios va a pedir que
le entreguemos nuestros hijos porque no son nuestros. Dios solo nos da el
privilegio y la responsabilidad de guiarlos y dirigirlos en esta tierra. Ellos tienen
que encontrar y seguir su camino. Si nosotros hemos sembrado bien en los
primeros años tenemos que creer que se va a cumplir el plan de Dios.
Que hermoso que el Padre pueda decirnos por cuanto obedeciste, cumpliste y
honraste se va a cumplir lo que yo he dicho de ti que se cumplirá. Cuando
nosotros somos evaluados por Dios y él dice por cuanto has hecho como yo te
he pedido El trasforma la profecía condicional en un juramento incondicional.
Ahora ya no es una profecía condicionada sino un juramento incondicional.
Ahora no solo le profetizo, sino que le juro por su nombre a Abraham. Dios está
evaluando tu corazón y mi corazón. Dios te dice por cuanto obedeciste te juro
que estaré contigo cumpliré mi promesa y mi pacto. Estamos a tiempo de
revisar que cosas no hemos cumplido para que Dios diga de nosotros por cuanto
has obedecido mi voz.