Enseñanzas

Palabra con autoridad apostólica y revelación profética.

Reunión General

Contristar al Espíritu Santo

por Emma de Sosa

Ene 31

2016

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Domingo 31 de enero, 2016

Hna. Emma de Sosa

Contristar al Espíritu Santo

 

Vamos a seguir con una serie que comenzamos hace unos domingos:

ESTORBOS PARA LA ÍNTIMA COMUNIÓN CON DIOS; hoy nuestro tema es “Contristar al Espíritu Santo.”

 

Causas de dolor y tristeza al Espíritu Santo

·         Para lograr la comunión con el Espíritu Santo, tiene que haber compromiso, perseverancia y disciplina de nuestra parte.

·         El Espíritu Santo desea tener comunión con nosotros, pero si lo ignoramos, eso Lo contrista.

 

Debido a que somos un ser tripartito lo que el Espíritu Santo hace en nuestro espíritu, eso mismo ocurre en todas las áreas de nuestra vida y eso nos da salud. Todo nuestro ser es un solo paquete, no podemos separarlo.

Contristar

·         Contristar es la palabra griega “lupeo”, que significa tristeza, causar dolor, afligir, entristecer.

·         Nosotros como creyentes, con nuestros actos, podemos hacer que el Espíritu Santo se aflija, se entristezca, y además, podemos causarle dolor. Debemos entender que el Espíritu Santo es una persona que siente y que experimenta dolor y tristeza por causa nuestra.

·         Y cuando Él está contristado en nosotros, automáticamente afecta todo nuestro ser y toda nuestra vida.  Recordemos que el que se une a Dios un “Espíritu” es con Él.

 

Efesios 4:29-30

29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

 

Lo que debemos dejar

·         Las malas palabras. Hoy en día es bien común ver a mujeres igual que hombres decir malas palabras, esas son palabras corrompidas. Cada vez que lo hacemos contristamos al Espíritu Santo.

·         Amargura. Esto viene por el exceso de queja, exceso de murmuración y eso es contagioso. La persona amargada nunca va a estar bien en ningún ambiente; el problema del amargado no es el entorno sino lo que está dentro de él o ella. Hay una insatisfacción interna que no le permite disfrutar nada en la vida. Todos tenemos algo que nos causa inconformidad y molestia, y eso se transmite. Toda murmuración tiene que ver con un corazón amargado y eso contrista al Espíritu Santo.

·         Enojo. Estas actitudes contristan al espíritu santo y hacen abortar nuestra comunión con Dios.

·         Ira. Usted tiene que ponerse a cuentas rápido para no irse a dormir con ningún tipo de ira contra nadie.

·         Gritería. Hay personas que por naturaleza, hablan gritado. Hay unos que necesitan revisarse los oídos para evitar caer en gritería. Muchas veces también, hay hermanos que oran con mucha gritería, no es necesario hacerlo al menos que Dios lo indique. La gritería muchas veces denota que la carne está involucrada.

·         Maldecir. Cada vez que usted habla mal de una persona, usted esta maldiciendo. El Espíritu santo nos puede revelar en cuanto nosotros estemos hablando mal de alguien. Debemos cuidar nuestra boca de no maldecir o no hablar mal de alguien.

·         La malicia. Muchas veces usted revise chistes de doble sentido en las redes sociales, si usted tiene malicia usted lo comparte con otros. Pero si no la tiene lo borra y se olvida de ello. Hay cosas que llegan a usted que activan la malicia que tenemos.

 

Todos nosotros anhelamos y esperamos el día de la redención. Aquellos que El justifico, estamos esperando presentarnos delante de Él porque hemos sido sellados; es como que tenemos una marca que diga que fuimos comprados y redimidos.

 

Efesios 1:13-14

13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

 

Usted crea en esta mañana que si ha sido sellado por el Espíritu Santo, nadie puede quitarle ese sello. Es como que si le entregaron unos tokens y que cuando se presente delante del Señor las va a entregar como una garantía que usted es parte de la herencia del Padre y le darán lo que es suyo. Pero usted debe cuidar esas arras; no puede hacer lo que quiere, no puede ir donde quiere y no contristar al Espíritu Santo.

 

2 Corintios 1:21-22

21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,

22 el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.

 

Usted es pertenencia del Espíritu Santo, no importa si lo siente o no lo siente, y si no lo siente es porque lo ha contristado, pero este día es para eso, para que nos pongamos a cuenta con El.

 

Causas DE dolor y tristeza al Espíritu Santo

·         Falta de Compromiso con Él

·         Falta de Perseverancia

·         Falta de Disciplina

·         Falta de Perdón

·         La Rebeldía

 

1. Falta de Compromiso con Él

·         Compromiso es tomar una decisión de calidad por un largo tiempo con todo el corazón sin volver atrás. No es solamente una decisión de una semana, sino que es una decisión que tomamos para mantenernos firmes; no es algo que hacemos solo bajo la unción y luego lo olvidamos. Eso no sería compromiso, sino solo emoción.
Este es el primer paso para poder tener comunión íntima con el Espíritu Santo, hacer un compromiso con el Señor.  

En muchas ocasiones los hermanos vienen a la iglesia solo cuando les “toca” servir; servidores, grupo de alabanza, maestro de niños, comunicaciones, etc. Eso es falta de compromiso con el Señor.

·         Nosotros mismos hemos de tomar la decisión de tener comunión con Él todos los días, sabiendo que si no lo hacemos, Su obra en nosotros estará obstaculizada. Hay personas en el mundo que no tienen una congregación donde ir porque es prohibido en su país. Si esas personas tuvieran falta de compromiso, ya no estarían en Dios.

 

2. Falta de perseverancia 

·         Perseverar: Insistir, permanecer, quedarse en un lugar en vez de abandonarlo

·         Consistencia, ser constante con una persona. Muchas veces no perseveramos en nuestra intimidad con Dios. La oración congregacional no sustituyen el tiempo de intimidad con el Espíritu Santo.

·         En el caso de la comunión con el Espíritu Santo, debemos establecer un compromiso y perseverar en él. La perseverancia es indispensable para mantener esa comunión con el Espíritu santo.

Si yo reconozco que fácilmente fallo en esa área, que hago compromisos y rápidamente los dejo o los cambio; si usted no mantiene la constancia, en la perseverancia, usted tiene que trabajar en esa área en el plano natural para que después le sea más fácil aplicarlo en el área espiritual. Porque así ya será parte de su naturaleza.

 

 

3. Falta de Disciplina 

·         Disciplina es someter nuestra carne a servidumbre para lograr una meta.

·         La disciplina no es la meta, sino el medio para llegar a ella.

·         Tener comunión con el Espíritu Santo debe ser nuestra meta.  Se requiere obediencia (Disciplina). Muchas veces cuando uno se dispone a apartar un tiempo para el Señor, le caen llamadas, visitas o surgen otras cosas; es ahí cuando necesitamos ser disciplinados y hacer lo que queríamos hacer. Cuando el Señor o el Espíritu Santo le indica hacer algo, no hay nada más importante que se interponga en el camino de hacer eso.

  • A los pastores muchas veces les pasa que cuando se determinaron para un tiempo de intima comunión con el Espíritu Santo le sale una consejería de emergencia, o algún caso fuerte. Pero al madurar se dan cuenta que la gente no les necesita para ser libre o para resolver los problemas de todo. Cuando pasan muy ocupados, dejan de escuchar la voz de Dios y si dejan de escucharla, no pueden guiar al pueblo. Así que por nada deje de tener ese tiempo de intima comunión.

 

4. La Falta de Perdón

·         La falta de perdón es guardar rencor en nuestro corazón hacia una persona que nos hizo un mal o que traicionó nuestra confianza.

·         Tenemos razones para estar heridos; pero, eso no nos da derecho a guardar resentimiento en nuestro interior, pues eso nos va destruyendo y enfermando poco a poco; a la vez que mantenemos atada a la persona que nos hirió.

Cuando tomamos la decisión de perdonar, aunque duela, el Señor hace la obra. Pero es necesario tomar la decisión.

 

5. Rebeldía.

Ésta va en contra de Dios y de las autoridades establecidas. El origen de la rebeldía está en Satanás.

 

“Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos”. (Isaías 63:10)

La traducción amplificada de este versículo dice: “pero ellos se rebelaron y contristaron al Espíritu Santo”
 

Las fuentes de la rebeldía

1.     Satanás. Él produce rebeldía en el hombre por medio del engaño

2.     El hombre mismo; debido a su naturaleza pecaminosa, la cual produce soberbia, orgullo, altivez y otros.

 

 

 

Las heridas (falta de perdón) llevan al hombre a rechazar la autoridad, porque estas le provocan:

Resentimiento, amargura, odio, rebeldía.
 

Formas principales a través de las cuales se manifiesta la rebeldía

1.     Las palabras: murmuración y crítica

2.     Los razonamientos: cuestionamientos acerca de la autoridad. Aquí es cuando el enemigo está infiltrando pensamientos de rebeldía.

3.     Los sentimientos: cuando hay comentarios de murmuración, estos provienen de un corazón rebelde (herido). Aunque uno no hable, pero si está en el corazón, el pecado ya existe.

Todo esto contrista al Espíritu Santo e impiden la comunión con El.
 

1 Tesalonicenses 5:19-22

19 No apaguéis al Espíritu.

20 No menospreciéis las profecías.

21 Examinadlo todo; retened lo bueno.

22 Absteneos de toda especie de mal.

 

Apagar y Contristar

·         Ambos términos son sinónimos

·         Cuando menospreciamos las profecías, apagamos al Espíritu

·         Debemos examinar sin juzgar; retener sólo lo que edifica

·         Hemos de apartarnos del mal voluntariamente. No esperar a que vengan las consecuencias.

·         El Espíritu Santo no se va, sólo se entristece (apaga). Aunque El este apagado o contristado, este día lo podemos reactivar y encender el fuego del Espíritu.

 

Encender, Reactivar al Espíritu Santo en nosotros

·         Es nuestra responsabilidad, no la del Espíritu. Nosotros dar el primer paso.

·         Hemos de reconocer que Él es Dios y es una Persona.

·         Pedirle perdón por ignorarlo, por nuestra falta de compromiso, de constancia y de disciplina. Renunciar a la rebeldía en contra de nuestra autoridad.

·         Buscarlo diligentemente, con compromiso.

·         De ser necesario, re-bautizarse en el Espíritu Santo. Bautizarse quiere decir sumergirse.

 

A nosotros nos corresponde anhelar y sumergirnos otra vez. Todos necesitamos anhelar una fresca experiencia con el Espíritu Santo. A veces nos refugiamos con los recuerdos del pasado. Aun renovar el orar en lenguas, y que se encienda en nosotros un fuego abrazador, un tiempo de anhelo de comunión con el Espíritu Santo. Él quiere que nosotros nos sometamos a Él. Cada quien sabe cómo responder a la palabra y que es lo que necesita. Si hay alguna área en la que se identificó, confiésela y pídale perdón para que sea reactivado en usted. 

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