Palabra con autoridad apostólica y revelación profética.
ES11032012 Liberación Profética
Dra. Emma de Sosa
Con mi voz clamaré a Jehová; Con mi voz pediré a Jehová misericordia. Delante de él
expondré mi queja; Delante de él manifestaré mi angustia. Cuando mi espíritu se angustiaba
dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. Mira a
mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer; No tengo refugio, ni hay quien
cuide de mi vida. Clamé a ti, oh Jehová; Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de
los vivientes. Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido. Líbrame de los que me persiguen,
porque son más fuertes que yo. Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me
rodearán los justos, Porque tú me serás propicio.
Salmos 142
David estaba siendo perseguido y eso le causaba aflicción; estaba en cautiverio y su
consecuencia directa fue ya no poder alabar a Dios.
Cuando una persona está angustiada y en una cárcel espiritual, no puede alabar al
Señor.
condición individual de cada persona, se percibe el ámbito. La condición no tiene
que ver con lo externo, tiene que ver con el corazón.
El Padre hizo un pacto con el pueblo: a través de Jesús, vendría libertad y liberación
para las almas. Vemos en el antiguo testamento, varios profetas hablando de la
liberación que iba a haber, pero el cumplimiento se ve hasta que Jesús viene y, con Él,
la liberación.
Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te
pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones, para que abras los ojos de los
ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que
moran en tinieblas. Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi
alabanza a esculturas. He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas
nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias.
Isaías 42:6-9
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado
a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a
publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año
de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a
todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de
ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado;
y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
Isaías 61:1-3 (Isaías está profetizando, pero quien está hablando en realidad es Jesús)
El diccionario Strong’s define las siguientes palabras:
Muchas veces, aunque la persona ya haya recibido al Señor Jesucristo y ya ha sido
regenerado en su espíritu, su alma sigue afligida y quebrantado de corazón.
Es necesario reconocer que hay un área que someter para ser liberados. Hay que
hacernos humildes para reconocer que necesitamos la total limpieza, libertad y
liberación del Señor.
Dios quiere que, primero venga la liberación para toda su casa, para que nosotros
podamos, con toda autoridad, liberar a los que están afuera.
Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo[a] entró en la sinagoga,
conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y
habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está
sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha
enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y
vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del
Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la
sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura
delante de vosotros.
Lucas 4:18-21
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y
cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
1Tesalonicenses 5:23
Cuando recibimos al Señor Jesucristo, no solamente somos santificados al nivel del
espíritu, sino que por completo: espíritu, alma y cuerpo.
La salvación implica:
Hay un proceso para ir salvando y liberando todas las áreas de nuestro ser, porque la
senda del justo es como la luz de la aurora, que va de aumento hasta que el día sea
perfecto.
cuando nuestros cuerpos mortales son glorificados.
El alma fragmentada
En nuestro espíritu humano, ya está el diseño de lo que Dios quiere desarrollar y
cumplir en nuestras vidas. Pero el enemigo hace, paralelamente, un contra-diseño para
que no se cumpla lo que Dios diseñó, desde la eternidad, para cada uno de nosotros.
El enemigo busca desviar nuestro diseño y el arma, dardo y estratagema que utiliza es
destrucción que provoca un fraccionamiento o fragmentación del alma de las personas.
Dios está interesado en mantener completa nuestra alma:
El diablo vino para:
El alma puede ser fragmentada bajo los siguientes escenarios:
Estas situaciones penetran la placenta, el vientre, al corazón; en él, su espíritu y
penetran el alma del bebé y la fragmenta.
la persona, que hace que su alma se fragmente, aprisiona uno o más de los
fragmentos del alma de la persona para minstrar y controlarla desde lejos. Mete
a la persona en cautividad y, en esa área de su alma, siempre está recibiendo
ataques, ya sea en sueños, subconscientemente o por eventos.
Cuando venimos al Señor, recibimos sanidad y somos libres en Él, pero aún hay áreas
del alma fragmentadas que necesitan ser ministrada.
Podemos fluir y ministrar liberación a otros, pero hay momentos en los que tenemos
baches en nuestras vidas y no nos permiten tener la plenitud en Dios.
Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y
había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. A éste
oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es
el gran poder de Dios. Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había
engañado mucho tiempo. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio
del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y
viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito. Cuando los
apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de
Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para
que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de
ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les
imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo. Cuando vio Simón que por la
imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,
diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere
las manos reciba el Espíritu Santo. Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo,
porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. No tienes tú parte ni
suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete,
pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de
tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.
Hechos 8:9-23
Características de una persona con el alma fragmentada
Dios da revelación a sus hijos para que ellos puedan entrar y sacar las almas que están
en cautiverio, pero es necesario comenzar cada uno consigo mismo.
Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en
hierros, por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, y aborrecieron el consejo
del Altísimo. Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones; cayeron, y no hubo quien
los ayudase. Luego que clamaron a Jehová en su angustia, los libró de sus aflicciones;
los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones. Alaben la
misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. Porque
quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro. Fueron afligidos
los insensatos, a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades; Su alma
abominó todo alimento, y llegaron hasta las puertas de la muerte. Pero clamaron a
Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Envió su palabra, y los sanó, y los
libró de su ruina.
Salmos 107:10-20
Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado, y no permitiste que mis enemigos
se alegraran de mí. Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste. Oh Jehová, hiciste subir
mi alma del Seol; me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.
Salmos 30:1-3
Has cambiado mi lamento en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por
tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para
siempre.
Salmos 30:11-12