Palabra con autoridad apostólica y revelación profética.
Domingo 3 de junio 2012
El Misterio del Cuerpo
Hna. Emma A. Pinel de Sosa
Ayer que estuvimos de visita en Copan, la pastora de la congregación hace cinco años quería que yo fuera de visita donde ellos. Y el evento que se hizo ayer, ocurrió en el palacio municipal; un lugar de gobierno. El Señor hizo muchas cosas el día de ayer.
Este día vamos a hablar muchas cosas importantes en relación al cuerpo de Cristo. Acompáñeme al libro de Efesios.
Efesios 1:15-23
15Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, 16no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, 17para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 18alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 20la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 21sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 22y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
El Apóstol Pablo si tenia revelado cual era el poder que había resucitado a Jesús en su espíritu el intercedía para que a los Efesios se les fuera revelado eso mismo. Lo que llama mas la atención es que dice que ese mismo poder lo hizo sentarse en lugares celestiales y que ese mismo poder hizo que todo lo demás se sometiera a El. Y sobre todo eso, Él fue puesto por cabeza sobre nosotros. De la cabeza vienen todas las direcciones; eso nos hace estar acoyuntados con El. Nosotros la iglesia somos Su cuerpo. Todos nosotros juntos somos la iglesia del Señor. Todos lo que hemos sido lavados por la sangre del cordero, somos la iglesia del Señor. Hay tres niveles en los cuales podemos ser iglesia; de manera personal, como iglesia local y como iglesia universal. Si Jesús solamente fuese sido resucitado, entonces Él hubiese estado incompleto. A ser El resucitado, fue sentado en lugares celestiales, todo fue puesto bajo sus pies y fue puesto por cabeza de la iglesia. Nosotros somos la plenitud de aquel que llena todo en todo. Nosotros somos Dios mismo en la tierra. Teniéndolo a Él no nos falta nada, no hay nada que no podamos lograr. Todo esta en nosotros, la iglesia, el cuerpo de Cristo. Esto no tiene nada que ver con ser parte de una iglesia; con tener un carnet o algo así. Ser parte de la iglesia de Cristo no es por cumplir requisitos humanos, sino porque es algo que el espíritu Santo hace en el interior de cada uno. El Apóstol Pablo tenia claro quien era el en Cristo, el intercedía por que esa revelación fuera dado en cada miembro del cuerpo y que la iglesia es la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. Somos la plenitud de Dios, Dios esta pleno en nosotros.
1 Corintios 12:12-13
Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. 13Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
Beber es que eso se vuelva parte de nuestro cuerpo. El Espíritu Santo nos bautizo, nos sumergió para que viniésemos a ser parte del cuerpo de Cristo, nos integra al cuerpo universal. El mismo Espíritu santo nos puede colocar en una iglesia local, pero en el espíritu, solo el Espíritu Santo nos puede sumergir para ser parte del cuerpo universal.
Una de las primeras características de alguien que bebió del mismo espíritu, es que no desecha ni rechaza a nadie, no se cree encima de nadie. Nunca sentirá que solo ellos tienen la verdad, o que solo ellos son los que están en lo correcto< el amor y el temor a Dios no permitirá que se enjuicie a otros. Cuando hemos bebido de su Espíritu, no podrá andar carnalmente, el que ha bebido del Espíritu, anhela las cosas del Espíritu, desea las cosas de Dios.
Gálatas 3:25-28
25Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, 26pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
La ley es la que nos muestra el pecado y nos hace anhelar la gracia. La fe y la gracia para la salvación, tiene que ver con la etapa en la que vino el Señor Jesucristo.
Cuando un judío se convierte a Cristo, entonces deja de cumplir con los rituales del judaísmo. Entonces de ahora en adelante, se hace solo lo que Cristo nos enseño a hacer. Todo lo que Israel hizo era profético de lo que había de venir. No necesitamos hacer el Shabbath y demás porque ahora tenemos a Cristo. Por eso esta escritura dice que dejaremos de cumplir con los rituales o costumbres de nuestra cultura natural y seguiremos lo que Cristo haría. Hay personas que como dicen que la salvación viene de los judíos, entonces practican la cultura judía, lo cual no debería de ser así.
Cuando hablamos de la restauración del tabernáculo caído de David, no tiene que ver con traer la cultura judía a la iglesia occidental, que no tiene nada que ver con nosotros. Para Jesús ya no hay razas ni géneros, sino que más bien es dejarse ser guiado por El. Dios lo que ve, es a Cristo en nosotros. Todos tenemos entrada y tenemos acceso en El.
Colosenses 1:15-20
15El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la pre-eminencia; 19por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
Aquí habla específicamente de las jerarquías de las tinieblas; nos hablan de ángeles caídos. SI fueron creados por El y para El, quiere decir que están sometidos a El. En Cristo habitó toda la plenitud de la deidad. Todo el que en El cree ahora, viene a ser un ser bidimensional, vivimos en dos dimensiones, por causa de la sangre del Señor Jesucristo. Usted puede reconciliar el cielo con la tierra, por la palabra usted puede traer a la tierra de lo que hay en la eternidad. Fue el Espíritu Santo quien me bautizo en el cuerpo, no puedo salirme a mi antojo del cuerpo; fue El quien me introdujo en el cuerpo de Cristo. Creo sinceramente que el que bebió del Espíritu, anhela estar entre nosotros.
Romanos 12:3-8
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 4Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 6De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
He llegado a la conclusión que el que menosprecia al cuerpo es porque es altivo. YO puedo venir a la asamblea de los santos, con dos actitudes: una que necesito a mis hermanos, que quiero estar en la comunión de los santos exaltando al Señor. Pero también puedo venir con la actitud de que: a ver que tiene hoy, la verdad que ni quiero venir pero mejor que me vean, o estar aburrido desde que vine, eso es tener una actitud incorrecta. Usted vino como un juez, no como alguien que es parte del cuerpo. Si soy parte del cuerpo puedo ponerme como alguien que puede colaborar, contribuir, a dar de la unción que yo también traigo (si es que traigo). La espiritualidad no se mide por predicar. Por tocar un instrumento, por estar sentido en la primera fila. La espiritualidad se mide en el amor, en que si tengo la humildad necesaria para recibir de otros.
Ninguno es superior al otro. Todos somos importantes, todas las partes del cuerpo tienen una función muy importante. Las uñas, las cejas, los parpados, los pelitos que tiene en la nariz, los bellitos de adentro de las orejas tienen una función. No hay ninguno mas importante que otros; todos somos importantes y ninguno mas grande que otro. La asamblea de los santos es para que todos pongamos de nuestra parte y que no seamos espectadores, pongamos en ejercicio todos los dones que tenemos. Cuando no damos al cuerpo de lo que Dios nos dio, estamos siendo egoístas, porque no compartimos de lo que Dios nos ha dado. Todos nos necesitamos los unos a los otros.
Efesios 4:11-16
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
A Dios le interesa que lleguemos a la unidad de la fe, que sintamos y pensemos lo mismo. Dios esta interesado en que todos conozcamos la naturaleza de Dios. Que todos tengamos el conocimiento del Hijo de Dios. Dios no quiere que alguno se aparte de Cristo. Si alguno se separa es porque no ha sido perfeccionado en el amor de Cristo. Las coyunturas tiene un liquido entre si que ayuda a tener movilidad, en nosotros, ese liquido es el amor. Si se fuga el amor, no tendremos una buena relación con los demás; estará todo rígido.
Si usted cree que Dios le tiene en un trato con cierta persona, entonces es porque así es, significa que hay cosas en usted que necesitan ser tratadas.
Hebreos 10:19-25
19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, 21y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, 22acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. 23Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 24Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
Ya no necesitamos un sacerdote de carne y hueso, tenemos al sumo sacerdote que es Jesucristo. Significa que nosotros también debemos de asearnos bien, limpiarnos bien, que haya limpieza entre nosotros para que ninguno estorbe a otros; hay que lavarnos con agua limpia, con agua pura. De la manera en la que estimulamos en amor es dándole a otros.
El punto es que cuando estamos unidos aquí somos fuertes y nos levantamos como un solo hombre para hacer lo que Dios nos dice que hagamos. He encontrado que entre más maduros estamos, mas nos acomodamos en quedarnos en casa. El cuerpo tiene un misterio, cuando estamos unidos sentimos el fuego, el amor del Padre sobre nosotros. Ahora nos hemos complicado tanto la vida, que ahora todo lo podemos hacer virtual, aun la relación con los hermanos la queremos hacer virtual. Nos necesitamos los unos a los otros. Yo quiero que usted salga hoy con la certeza de que usted tiene características por las cuales otros le necesitan.
Aun aquellos que nos ven por internet, les necesitamos aquí, hay un pueblo que les necesita aquí entre nosotros.
Si hay alguien en esta mañana que quiere aceptar a Jesús, que pase al frente esta mañana.
Declaramos el poder de la sangre del cordero sobre sus vidas.
Vengo declarando un ensanchamiento en el cuerpo local de esta casa.