Enseñanzas

Palabra con autoridad apostólica y revelación profética.

Reunión General

La Compasión

por Emma de Sosa

Jun 05

2016

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La Compasión

Dra. Emma de Sosa

Domingo 5 de junio, 2016

 

La palabra estos domingos ha sido confrontativa probablemente, pero parece que todo se alinea en la misma dirección. Creo que todo estamos conscientes que como iglesia estamos en un tiempo crucial; si está bien orar y gemir, pero también es tiempo de actuar.

La mejor manera de mantenernos en el fuego del espíritu, es dando a otros. No es de estar evangelizando al mismo que está en la iglesia, sino al que está afuera; al que no conoce.

Hace unos días estaba soñado cosas de Dios. En el sueño miraba al Señor Jesús sentado en una silla, El está como contemplando algo. De repente el Espíritu Santo vio y me dijo: “Jesús, al mirarlos, tuvo compasión”. Creo que la única manera que podemos hacer la obra de Dios es a través de la compasión. Creo que no puede haber compasión, si no hay pasión por el Señor.

Mateo 9:35-38

35 “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”. (VRV 1960)

 

Esto me deja meditando que la razón por la cual Él tuvo compasión de la multitud, es porque no tenían un pastor. Nuestra alma necesita ser pastoreada y en este tiempo hay una crisis de ausencia pastoral porque casi todos quieren ser apóstoles, profetas, etc. Muchos de los pastores que están hoy en día no es porque Dios los llamo sino porque la denominación les escogió para serlo. Jesús miraba con compasión, aquellos que no estaban siendo pastoreados.

Mateo 9:35-38

35 “Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas *nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia. 36 Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. 37 «La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les dijo a sus discípulos—. 38 Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo”. (NVI)

 

Jesús

·         La Compasión era el motor de Su Ministerio

·         El término “fue movido a compasión”, en griego, es splangchnizomai. La palabra splangchzma se refiere a las entrañas del cuerpo (la Matriz). 

·         Quiere decir que cuando Cristo sentía compasión, experimentaba algo muy profundo en la región de sus entrañas.

 

La compasión y la lastima no son iguales; la lastima está en base a sentimientos nada más, pero la compasión te mueve a hacer una acción.

 

Mateo 14:13-16 (Por Compasión Sanó)

13 Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades. 14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos. 15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren de comer. 16 Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.

 

La compasión lo movió a El a sanar. Inlcuso hay escuelas en las que les enseñan a sanar enfermos. Pero pienso que si hay compasión en nosotros y eso despertara la unción dentro de nosotros para poder sanarlos. La compasión es muy importante para que el Señor Jesucristo haga su obra a través de nuestras vidas. La compasión y el amor van de la mano.

Marcos 8:1-3 (Tuvo Compasión de los hambrientos)

En aquellos días, como había una gran multitud, y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo:

Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer;

y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos.

 

 

Mateo 9:27-30 (Tuvo Compasión de los Ciegos)

27 Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: !!Ten misericordia de nosotros, Hijo de David! 28 Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. 29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. 30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.

 

Estos ciegos sabían que el era compasivo por eso fueron a El y El los sanó.


Marcos 1:40-42 (Tuvo Compasión del Leproso)

40 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.

41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.

42 Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio.

 

Un leproso era lo más inmundo que había en ese tiempo. O sea el hombre hablo porque tenía fe que podía ser sanado. Pero lo que ayudo a ese leproso fue la compasión que Jesús tuvo por él.

 

Lucas 7:11-14 (Se compadeció de la viuda)

11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.

12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.

13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.

14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.

 

Jesús tuvo compasión de la madre en este momento, no del joven, sino que de la viuda. Me imagino el dolor que estaba manifestando esa mujer, y Jesús la vio y por compasión a ella, trajo de nuevo al joven.

 

Marcos 9: 19-23 (Se Compadeció del Epiléptico)

19 Y respondiendo él, les dijo: !!Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo. 20 Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. 21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. 22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. 23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.

 

Póngase a pensar usted en el sufrimiento del muchacho, pero también en el sufrimiento de los padres. De ver a su hijo así desde niño.

Mateo 15:31 (Se Compadeció de los enfermos)

29 Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí.

30 Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó;

31 de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.

 

Mateo 18:25-27 (Por misericordia perdonó la deuda)

25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

 

Por compasión, Jesús también libero deudas. Y nosotros también podemos hacer eso. SI hay alguien que usted sabe que no le puede pagar, no hay manera que pueda pagarle a usted; mejor dígale a esa persona que le perdona la deuda, así lo libera a él y a usted también.

 

Características de La Compasión

·         Esta nos lleva a identificarnos con el dolor del prójimo

·         La Compasión va de la mano del Amor, si no, no lo es.

·         Transforma el sentimiento en acción

 

Jesús nos da unas claves para demostrar la compasión:

·         Tuve hambre, y me disteis de comer

·         Tuve sed, y me disteis de beber

·         Fui forastero,  y me recogisteis

·         Estuve desnudo, y me cubristeis

·         Estuve enfermo, y me visitasteis

·         Estuve en la cárcel, y vinisteis a mí

 

Compasión vrs. Lástima

·         Hay un ingrediente activo en la compasión: Ser movidos a la acción.

·         La lástima nace y muere en las emociones; la compasión surge del espíritu y se manifiesta.

·         La lástima es pasiva; mira y dice: “Uy, pobrecito, cómo está sufriendo”. 

·         La compasión nos mueve a resolver. Siempre que Jesús tuvo compasión hizo algo al respecto

 

La Compasión y la Lástima

·         La compasión no es estéril, produce frutos. Siempre el sentimiento va ligado a una acción.

·         La lástima tiene como centro al hombre, pero la compasión se centra en Dios y en Su poder para resolver.

·         La lástima no ofrece esperanzas, como si la persona estuviera desahuciada, más la compasión ve la posibilidad de un milagro en Dios.

·         La lástima rebaja al otro, lo percibe inferior, pero la compasión dignifica y exalta el potencial que se halla en la persona.  

 

A veces muchos profetas cuando reciben la revelación de algún juicio por venir. Van y lo anuncian porque en el fondo lo que quieren es que pase para que la gente mire que en verdad ellos son profetas. Pero el rol del profeta es ponerse a interceder inmediatamente por el pueblo y para que Dios detenga su mano. Ese fue el caso de Jonás.

 

Jonás 4:10-11 Ejemplo de ambos

10 Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció.

11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?

 

En estos versículos, vemos los dos tipos de sentimiento; la lastima de Jonás por la calabacera y la compasión de Dios por Nínive.

Nosotros vivimos en un país bendecido. Tenemos mucha libertad, en otros países las situaciones son terrible. Debemos darnos cuenta de todo lo bueno que tenemos, debemos dar gracias que tenemos oxígeno, y es de estar agradecidos y movernos en pasión y misericordia por aquellos que tienen mayor necesidad.

Si usted mira que hay gente que está haciendo las cosas de manera incorrecta, usted no murmure, bendígalo, ore por esa persona.

Dios no le pide que sea condescendiente con el pecado, sino que tenga compasión del pecador.

Vamos a hacer un llamado para personas que necesitan encontrarse con Dios hoy y también para aquellos que necesitan reconciliarse con Dios.

 

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