Palabra con autoridad apostólica y revelación profética.
por Emma de Sosa
Dic 18
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ES18122011 El Rio de Vida
Génesis 1:1-2
En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
Cuando entendemos que Dios cada vez que no habla de aguas, nos eta hablando de una abundancia del Espíritu Santo.
Hay una dimensión espiritual de agua, como la hay de la luz.
Salmos 36:7-9
¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz
El torrente es como la fuerza de las aguas que las usan para una cortina hidroeléctrica. Es tan fuerte el correr de las aguas; el salmista está halando de corrientes espirituales. Por eso el Señor nos hace una analogía y lo une como un paralelo de El con la mar.
Habacuc 2:14/ Isaías 11:9
Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.
El Conocimiento de la gloria de Dios está directamente relacionado con el Espíritu Santo en la tierra. Sera llena la tierra del conocimiento de la gloria de Jehová así como las aguas cubren la mar. Así se a la abundancia del conocimiento de la gloria de Dios, un conocimiento real de la gloria, no un conocimiento de letra nada más; sino una experiencia real.
El Islam está avanzando, hay más musulmanes que cristianos. Pero la verdad me dice que la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová. Él lo hará!!
Isaías 44:3-4
Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
Los árboles que están en las riberas de los ríos, son árboles que están llenos de agua, por lo que siempre están verdes y frondosos, hermosos.
Quiero darte una palabra esta mañana una palabra de bendición. El Señor dice que El derramara aguas sobre el sequedal y ríos sobre la tierra árida. Cuando empezamos a darles a otros, te llenas de vida, pierdes la sequedad y empiezas a dar más. Es una fuente inagotable, dilo, hay una fuente en mí y las aguas no se agotaran porque la fuente es inagotable. Vea lo que vea, usted agárrese de esta palabra sobre su vida, sobre la vida de sus hijos. No importa lo que ahora pase, sé que sé que un día mis hijos estarán como árboles frondosos a la ribera del rio.
Isaías 43:19-21
He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.
Es interesante que diga que las fieras de la tierra van a honrar al Señor, no sé cómo lo harán si se postraran o se inclinaran. Pero eso es lo que dice la escritura.
Hay una relación directa entre la llenura del Espíritu Santo, el río de vida y publicar sus alabanzas. Cantarle de corazón, no de la boca. El primer día que me convertí, el primer fruto fue comenzar a cantar alabanzas. Cuando el Señor te llena es un rio interior que no lo puedes detener, es un proceso tan especial, tan poderoso de parte de Dios, un torrente de vida que Él quiere que salte y que alcance a otros; tiene que producir algo diferente. Hay un gozo interior que debe manifestarse de alguna manera, y de la mejor manera es cantar y danzar, brincar y gritar. No puedes quedarte sin pasivo, es un torrente de vida, no podemos ser iguales, si de verdad naciste de nuevo debes declarar sus verdades; no hay otra forma.
Isaías 35:5-7
Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos.
Cuando Pedro y Juan sanaron al paralitico, él no se fue a otro lado más que entro al templo y cantaba y le daba alabanzas a Él. Este cuerpo que tenemos es para que le de gloria al Señor. Un día mientras estábamos hiendo a las reuniones en San Pedro Sula, estábamos en la casa del Hno. Martin y llevamos a la hna. Mirlen, quien tenía sus pies llagados como reacción a un medicamento que ella se había aplicado. Y la cargamos al carro y luego adentro de la casa, porque no podía caminar, ella sentada empezó a cantarle al Señor y de repente la vi brincando y danzando para el Señor y luego ella pudo entrar caminando a su casa de regreso. Es que cuando alabas al Señor, milagros ocurrirán.
Isaías 41:17-20
Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente, para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó.
El deseo de Dios es una reforestación espiritual. El hará crecer los árboles. Jezreel es uno de los nombres de Dios y quiere decir “Dios siembra”. Sabe que Dios hace crecer arboles donde nadie ha llevado a plantar una semilla, a veces usa los pajaritos o el viento. De repente usted ve que crecieron pinos donde nadie llego a plantar semilla. A Él le agrada que hayan árboles, El mismo se llama a sí mismo el Árbol de Vida, los arboles tienen sus raíces junto a las corrientes de aguas. La escritura habla de Jesús, El es la fuente del Agua de Vida
Juan 4:10-15
Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.
Nosotros hemos tratado de llenar nuestros vacíos con las cosas mundo; casa, amistades, viajes, mueres, hombres, alcohol, etc. Pero nada puede llenar el vacío del corazón, solamente el Señor. El convertirse a Dios no es algo intelectual, hay personas que dicen “Ahora estoy en las cosas de Dios”. Pero Dios quiere que estés en El, no en sus cosas. Hay muchos que no han experimentado beber del agua de la vida eterna; cuando has hecho eso, no hay nada que pueda tomar su lugar. La mujer samaritana cambio al instante, dejo su cántaro y salió corriendo dando voces del Señor. Cuando el Árbol de Vida está en nosotros no ocupamos preparación ni nada de eso, solo necesitamos tener el agua de vida brotando dentro de ti. No es un asunto de conocer intelectualmente a Dios, es asunto de haberte encontrado con El y de haber permitido al Espíritu Santo dentro de ti. Él nos dirige para adorarle, nuestra humanidad no puede ni quiere, pero el Espíritu Santo en nosotros si puede, Eso dijo Jesús, que Él nos daría de beber y saciaría a los sedientos. Yo me atrevo a decir que Jesús nació durante fiestas de tabernáculos y que también regresara durante esa fiesta igual.
Juan 7:37-39
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.
La promesa es para ti y para mí. No tendremos sed jamás. El Espíritu Santo nos convierte en “La Casa” de Dios, Su morada, Su habitación. Para que de ella fluyan los ríos.
Si tú no has experimentado sed por la presencia del Señor, pídele al Señor hoy, “Provoca en mi la sed”; si has estado muy árido ven al frente y dile al Señor “Provoca en mi la sed por tu presencia”. El Señor es El que produce en ti el querer, el anhelo, la sed por Su presencia, el anhelo de vivir para El. Solamente que le des el corazón, que le entregues el corazón plenamente para que Él pueda actuar. Espíritu Santo, gracias por Tu obra maravillosa.
Necesitamos llevar de esta agua al oprimido, al menesteroso, tu eres el que pude decir ahora, el que pruebe de esta agua no tendrá sed jamás. Ahora que tú has bebido del agua de vida, debes llevar el agua a otros.